SE HA DESPERTADO EL LEÓN.

  ……Todo esto me hace mirar el ascenso con la cautela de un anciano pero con la ilusión de un niño……

  

      Se ha despertado el león… así contesté a mi gente. La gente que me quiere y que me fundió el móvil a mensajes la noche del ascenso. Esa gente es testigo de la energía vital con la que nos hemos empleado para velar por los intereses del Graná. En algún momento llegó a ser un esfuerzo casi febril. Un acto de pura fe. Porque nadie nos entendía cuando nos empeñábamos en practicar el boca a boca a este club anciano. Pero  ahora, ya en primera, nos vemos recompensados. Ahora queda lo más difícil. Mantenerse. Porque el Granada, de segunda división para abajo, siempre tiene que ser campeón. Pero ya en primera,con los suyos……….. 

                                                                                          

        Este presente, resulta aún más delicioso de saborear, si se tiene en cuenta lo pequeños que éramos hace bastante poco. La afición  sabe lo que es sufrir como espectador en un partido de segunda división b. Aunque pocos saben lo que fue trabajar dentro del club en esa época.  Los empleados sufrimos en su momento una organización de tercera,  pero con la presión deportiva,histórica, mediática y económica de un equipo de primera.  Lo peor fue el odio institucional. Ese descrédito se percibía de multiples maneras. A cual más explícita. Esos que no nos querían, eran los que nos cerraban las instalaciones de entrenamiento los días de fiesta porque no entendían que un Granada tuviera que entrenar a diario. Los que no  nos soportaban, eran los que durante las fases de ascenso no nos permitían pisar el césped de Los Cármenes para preparar los partidos, porque si no, el 74 o el atlético se ofenderían ….-“ Los Cármenes son la instalación de todos los equipos”-….decían. Nos la teníamos que apañar hasta en descampados. Una mañana nos tiraron la ropa de la lavandería a la calle porque aquella “ya no era nuestra lavandería”. Sustituyeron el letrero GRANADA CF del vestuario por uno que rezaba “vestuario local”. Esa gente, dormía a pierna suelta, la noche que la federación nos  descendió a tercera, por una deuda que no llegaba a los 30 millones de pesetas. Hasta descolgaron del vestuario la foto de la Virgen de las Angustias. La mayoría de los periodistas hacían la crónica diaria desde un despacho. Y  se contaban solo con tres dedos, a los que venían a ver el entrenamiento para fundamentar de primera mano lo que escribían. Les puedo asegurar que casi no vi un duro de mi contrato en tres años. Llamabas a un club para que te cediera a un jugador y nones. Algunos jóvenes jugadores,  ni querían abandonar sus clubes, para venir al primer equipo de la provincia  a terminar de formarse. Hasta el tradicional “trofeo Chikito” se esfumó durante esos años no sé muy bien por qué. Pocos de los que hoy celebran el ascenso por las calles, muy pocos, aparecieron por allí en ese momento para hacer frente a ese continuo ninguneo. Los que hoy “quieren” tanto al club, quizá no estaban allí para defenderlo, porque estaban indignados con los gestores que históricamente hemos padecido. Ese gestor,solo aparecía por el club cada quince días.Exhibían su ego y alimentaban su vanidad, en el palco el día del partido en casa. Esa clase de directivo,  dejaba para otros el trabajo semanal oscuro. Un trabajo que no se ve, ni nunca agradece nadie. Ese trabajo lo hacían desde las trincheras  gente honrada como Paco Sánchez, Salvador el administrativo o Manolo Linares el sempiterno utillero. También  gente como Paco Oviedo y muchos otros como Javier Paez o Andrés.A ellos son los que considero verdaderos héroes por su  generosidad y su silencioso esmero. Durante aquellos años no estaba de moda decir que eras del Granada. Esta gente, recibía por recompensa a su trabajo, las risotadas jactanciosas y groseras de unos superiores, que solo permanecían en el club, por el mero hecho de  sentir que cagaban más alto que los demás, cuando su estatus, les daba para acceder al estadio con su propio coche el día de partido.

   Hoy toda esa miseria y más, se ha concluido. Yo, les pedía a mis jugadores, que se mataran por la camiseta, porque el Graná era mu grande. Les ponía ejemplos. Como el hecho de que a pesar de estar en tercera, estadísticamente, el número de veces que “el Graná” se había enfrentado “al Barsa”, superaba aún con creces al número de enfrentamientos con “el Vera”. Y así poco a poco, ayudados por el cariño de los aficionados, les aseguro que mis jugadores aprendieron a adorar al club. Y entendieron de que a pesar de las circunstancias, no se encontraban en un equipo menor.

 

    Imagino que por todo esto, Manolo Lucena, que es uno de los futbolistas menos pelota a los que he tenido el honor de entrenar, ha dedicado el triunfo a los que no dejasteis que el club desapareciera y poblasteis la grada en tercera. Vosotros, los aficionados auténticos, sois los depositarios legítimos de la marca “Granada CF”. Y esa marca es la que de veras ha salvado al club. Porque ha atraído como la miel, a estos inversores, que nos han hecho entrar en la historia del siglo XXI evitando desaparecer. Cierto que hemos entrado tarde y con desfase porque me temo que no tenemos una infraestuctura de equipo de primera. Y eso nos puede pasar factura a la hora de mantenernos. Una prueba es que aspiramos a convertirnos en sociedad anónima justo ahora que se ve que han fracasado, porque los clubes constituidos como tal ,siguen teniendo una grandísima deuda. No descienden por ello. Ni  los dirigentes responden con su patrimonio personal ante los impagos a jugadores, a hacienda o a la seguridad social. El fútbol español actualmente es una selva a nivel de gestión. Vale todo si luego uno se puede acoger a la ley conculsar. Debemos tener presente el ejemplo de clubes como Osasuna son una isla en medio de este despropósito. Por todo ello, pienso que el Granada, no puede permitirse por  más tiempo, retrasar la mejora de su infraestructura, dejándola a la altura de la categoría en la que milita. Y más teniendo en cuenta, que  hay clubes que están mucho mejor que nosotros  a ese nivel, y están en segunda tras ser incapaces de mantenerse en primera.Y nosotros estamos en primera, si, pero como un equipo más de los que sobrevive de manera deficitaria. Desgraciadamente somos un equipo, que no sobrevive con los recursos que por si mismo genera.  Dependemos del dinero de Pozzo. Creo que la U.E.F.A califica a esto último de “doping financiero”. Además, se han perdido los jugadores auténticos de cantera. Formados desde benjamines. Ni la entidad, tiene patrimonio en  forma de estadio o  ciudad deportiva en propiedad. Ni con los ingresos por taquillas, se puede sostener el coste económico de mantener la ficha de esos jugadores. Ni siquiera se nos puede considerar un club vendedor, porque la mayor parte de los jugadores que tenemos no pertenecen al Granada, por lo tanto tras un traspaso, el beneficio no se queda en recogidas 35. Todo esto me hace mirar el ascenso con la ilusión de un niño, pero con la cautela de un anciano, porque lo que nos llevó a morder el polvo en tercera, aún no lo veo en vías de solución.

 

   Es mejor dejar de pensar. Voy a hacer un ejercicio de olvido selectivo y me voy a centrar en disfrutar del presente que pasa por felicitar a protagonistas como Alberto el fisio y a Jesús el utillero, porque vienen desde muy lejos,desde tercera, y tienen su premio.  Felicidades  granadínismo. Felicidades Quique, Pozzo y Fabri, José Alfonso Morcillo, y el resto de los protagonistas. Y no me olvido de vosotros, los 1000 de la grada, en el primer partido oficial que jugó el equipo en  tercera.

Ahí va un abrazo grande para Manolo Lucena, porque en el momento cumbre, ha sabido acordarse de los auténticos. El más humilde de sus ex-entrenadores le presenta sus respetos.

Si tenemos presente por qué venimos de tercera, siempre sabremos quienes somos y jamás nos volveremos a perder por el camino.

CUANDO DEFENDER SE TORNA EN ALGO BELLO

 LA VERDAD ES QUE YA EMPIEZO A DISFRUTAR DE LA  SEGUNDA DIVISIÓN.

HAY EQUIPOS QUE ATACAN Y DEFIENDEN CON DOS LÍNEAS DE  CUATRO JUGADORES, PRACTICANDO UN JUEGO ZONAL  PURO. ESTOS EQUIPOS, SON  RECONOCIBLES, PORQUE HACEN DEL SACRIFICIO Y LA SOLIDARIDAD ALGO BELLO. PARA LA VISTA, Y PARA EL INTELECTO.  

IMAGINENSE ESTA ESCENA: -“UN ENTRENADOR DELANTE DE SU PLANTILLA. UNA PIZARRA. Y EL MANDO DE UN VIDEO EN MANO”-.

 Aunque lo que van a  leer, no es fiel a la realidad, de lo que ocurre instantes previos a un partido o un entrenamiento…..

   

“……… el Valladolid juega en zona. Es un ejemplo de equipo que convierte su defensa en un ataque.  Ejerce tal superioridad numérica sobre el poseedor del balón, que le provoca que tome malas decisiones. Si es cerca de la portería adversaria donde se presiona, mejor. Cuando gana la posesión del balón, lo conserva, empleando los toques justos, para buscar la espalda a la defensa adversaría. Con esa intención colectiva, de imprimir velocidad y progresión el juego, lo único que busca obsesivamente, es romper la defensa en línea del contrario. He asistido a los suficientes entrenamientos, del entrenador del Real Valladolid, para confirmar esto que postulo. Siempre movimientos análogos y eficaces de sus dos delanteros. Movimientos del tipo: -“Uno hace un desmarque de apoyo en dirección al poseedor,  fijando así la atención del central más cercano, que duda si seguirle o se queda parado. Y  el otro delantero, aprovecha para hacer el movimiento contrario a su compañero de línea. Rompiendo en desmarque de ruptura hacia el espacio que deja el central a su espalda. Uno entra y otro sale. A modo de pistón de motor de coche”-.

 

     Los equipos de Gómez, y cualquier equipo con esa mentalidad, realizan lo que se suele llamar una presencia intensiva. Esto es que acosan al poseedor del balón, con una desbocada carrera de aproximación. No lo dejan pensar . Llegan a toda velocidad y frenan a pocos centímetros del que lleva la pelota. Asustándolo. La consigna parece ser: -”yo lo paro, y tu se la quitas”-.   El jugador adversario en posesión del balón, cuando tiene a uno, o varios vallisoletanos muy cerca, ya encima, no tiene tiempo  de levantar la cabeza del suelo. Con lo  cual, no recibe información del entorno.  No puede ver  a sus compañeros. Ante tal premura, el balón le quema en los pies. Y suelta la pelota sin tiempo para tomar una decisión, y una ejecución, correctas. Así se provoca el fallo. Esta superioridad numérica que ejerce el Valladolid sobre el portador del balón, es fruto del equilibrado reparto del campo entre jugadores. Esto  se ve favorecido por una disposición tan simétrica como un 4-4-2. Siempre hay alguien cerca alli donde se desarrolle la jugada . Con lo cual, en el lugar donde sale rebotado el balón por azar, hay casi siempre cerca uno del Valladolid.

 Además, siempre trata de plantar un triangulo defensivo delante del portador del balón. Esto es, un jugador delante del que lleva la pelota, y dos a las coberturas cortando líneas de pase. Ambos preparados para salir al paso si es regateado el defensa que acosa el balón.  

 

Salvando las distancias.  Y a falta de Van Basten y compañía, “¡PARECIERA EL MILAN DE SACCHI!”,  por su agresividad en el acoso. La velocidad y la  progresión en los pases, y desplazamientos, buscado rápido la zona de finalización. También por su  achique de espacios, y superioridad numérica defensiva sobre el poseedor.

 

Pero esos equipos, son vulnerables, si rompes sus basculaciones, haciendo más de un cambio de orientación dentro de la misma jugada. Hay que darle la pausa necesaria al juego para agotarlos basculando. Si acaso, hacer varias circulaciones defensivas abriendo los extremos y llevándoles el balón al pié. Consiguiendo así que se agoten corriendo tras el balón. Rodeando su denso bloque defensivo. Su tela de araña. Cuando el Valladolid bascula deja la banda contraria sola. Y allí debería estar nuestro extremo cerca de la cal. Preparado para hacer un roto, recibiendo el balón lejos del defensa lateral. Ante esta amplitud de los extremos, los equipos que practican la zona pura, suelen retrasar y separar sus líneas, y carriles defensivos. Por lo que al separarse dos jugadores colindantes entre sí, aparecen intervalos de espacio. Pasillos interiores. Si gracias a nuestros cambios de orientación del juego, conseguimos que  se  distancien entre si los hombres que conforman el bloque defensivo del Valladolid, entonces, es el momento de atacar por el centro. Pero sin hacer grandes conducciones. Porque, cuanto más tiempo tenga el balón un jugador pegado al pié, más cantidad de jugadores del Valladolid te atosigarán. Les das tiempo a acercarse. Un jugador conduciendo, es más lento, que un defensa corriendo. Esto es así  siempre.

La zona. La agresividad en la presión. El sacrificio. Todos juntos son la seña de identidad del Valladolid desde hace varios años atrás.  Estos equipos, te pasan por encima. Te sacan del campo. Si el árbitro les permite llegar a la presión rozando la violencia. Si el colegiado no les para con faltas y  se muestra connivente. 

 

Cuando un equipo de estos va ganando, suele dar un paso atrás. Repliegan cerca de su área, se agrupan allí para recuperar el balón y salir a la contra.  En ese momento, abusan del pase largo, porque sus delanteros están  más lejos, debido, a una mayor distancia entre ellos y  la línea defensiva. Además, cuando retrasan en el campo su línea defensiva, suelen generar en el adversario una falsa sensación de control del juego. Y digo falsa, porque el mayor tiempo de posesión del balón, es más fruto de la retirada hacia atrás del bloque defensivo, que de tu eficacia en el ataque elaborado. En  pocas palabras, atacas porque te dejan atacar. Con lo cual, tienen el partido controlado, a la espera de que tu ímpetu ofensivo, te lleve a cometer fallos. Su intencón es  matarte a la contra. Porque cuando vas ganando y estas volcado en ataque, tu defensa está muy lejos de tu portería, y hay mucho espacio que aprovechar a la espalda de tus defensas laterales habitual mente adelantados.

 

Muchos equipos, tratan de aplicar una defensa en zona con  intensidad y eficacia. Algunos consiguen hacerlo durante un tiempo. Pero pocos consiguen que se repitan esos periodos de intensidad durante todo el partido. Pocos equipos consiguen que su defensa se torne en su mejor ataque. En algo bello…..esa belleza reside en hacer que once hombres se muevan armonicamente. Que la casta esté al servicio de la inteligencia, para saber cuando, cómo, donde y por qué, deben aplicar estos conceptos, hasta alcazar el grado de maestría.

IMPRESIONES SUBJETIVAS

  Como no podía ser de otro modo, asistí al Benito Villamarín para ver el estreno del Granada.También estuve en algún partido de pretemporada y vista la victoria en la copa contra el Albacete, el equipo me deja dos impresiones muy  subjetivas. Una romántica y otra técnica. También aprovecho para hacer una reflexión sobre nuestro fútbol base. 

  El caso es, que desde el punto de vista romántico, al ver saltar al Graná al  campo donde la selección de España acude cuando las cosas se ponen feas, sentí por primera vez, que toda nuestra lucha había merecido la pena. Y en mi caso, cada uno de  los años que le dediqué al club desde que era un adolescente, cuando empecé a entrenar al cadete .  Mi equipo volvía a lucir su escudo en el marcador de un templo del fútbol español y había dejado atrás campos de tercera.

     En cuanto a la crónica técnica, al finalizar el partido me pregunté: ¿cómo encajó cuatro goles, un equipo construido para una secuencia de juego en la que se repliega para mantener la portería a cero y luego sale a la contra?. La respuesta, al menos para mi, no está en la bisoñez defensiva como se dijo, partiendo de la idea de que delante estába el mismisimo BETIS. Un futuro equipo de primera. A mí el equipo me transmitió más buenas sensaciones que malas. El equipo “carbura” . Y la prueba es que necesitó muy pocos contraataques para hacer un gol. Además consiguió tomar la iniciativa cuando iba perdiendo. Logró encerrar al Betis. Pero dos de los goles vinieron en el primer pase de la transición defensa ataque cuando se acababa de recuperar el balón cerca de nuestra portería. Este fallo es letal tal y como está un fútbol, donde los equipos  hacen presencia intensiva en la zona del campo contrario donde pierden el balón, porque estadísticamente hablando, eso, es sinónimo del ocasión de gol. 

   El caso es que desde mi posición en el fondo norte, vi detalles que me indican que queda trabajo por hacer. Si bien la distancia entre líneas y carriles era la correcta, quizá  faltaba un cambio de ritmo en la intensidad defensiva para tapar líneas de pase y tiro cuando el Betis entraba en zona de finalización. Todo eso pasa por, reducir la distancia  con respecto a los atacantes sin balón en las vigilancias,disuadiendo en sus intenciones de pase al poseedor  . También pasa por imprimir más velocidad en los desplazamientos del centro de campo para las ayudas a la defensa  . Generándo dudas. Por otro lado,el medio centro tuvo  tiempo para pensar durante el ataque posicional.En fin, nada no subsanable. Pero a medida que se sube de categoría, deberían desaparecer, en lo posible, los errores técnico-tácticos individuales, no forzados por el adversario. Todo esto es mejorable.

     Por otro lado me gustaría hacer una reflexión acerca de los derroteros de nuestro fútbol Base, a través de la mención de algunos nombres propios: 

     Mi amigo Ramón Quintana Montero, que fue el que me invitó a asistir al Ruiz de Lopera, es un granadino de adopción. Jugó en nuestro entrañable club deportivo Zaidín. Entrenó e hizo campeón al alevín del Graná. Con su labor en la base  educaba a futuros ciudanos para Granada y posibles futuros  jugadores para el Graná. Entre los que se encuentraba el granadino e internacional, Javier Cantero,que actualmente juega en el Atletico de Madrid B .Ramón hoy es un técnico del Sevilla. De momento ya es dos veces campeón de la copa del Rey juvenil y si ha entrenado desde pequeños a dos campeones del mundo como Navas y Ramos.Eso significa que de esto, sabe un rato.  Hago está alusión a su persona, no sólo por amistad, si no para recapacitar. Porque Ramón pertenece a alguno de los talentos que surgen cada año del INEF de Graná  y los dejamos marchar. Todavía el fútbol de Granada, vive de espaldas al excelente capital humano, que supone tener en la universidad, a anónimos alumnos que  después, se revelan como los entrenadores y preparadores físicos del fútbol profesional.    

   Otro amigo es Antonio Gómez. El entrenador del Valladolid, que en su momento fue campeón de la copa del rey juvenil entrenando a nuestro Kitoko en el Albacete. Seguramente no lo recuerdan, pero Gómez era jugador de la Roda en aquella eliminatoria de ascenso a segunda b. Una eliminatoria que, a la postre fue famosa por el encierro de mis jugadores.  Gómez y otro integrante del cuerpo técnico del Valladolid, José Luis Molina, son los máximos artífices de que el futbolista granadino Alex Gálvez,  hoy sea una promesa en ciernes. Ellos lo firmaron para el Albacete. Actualmente,  es jugador del Sporting de Gijón B. Desde Albacete, descubrieron un jugador cuyo talento, nos estaba pasando desapercibido en nuestras propias narices. Mi condición de entrenador de club me hace sentir fastidio por tantos y tantos jugadores como Labella, Eloy,Correa y otros muchos. Muchísimos. Que han, y están, en el más absoluto ostracismo. Por lo menos nos queda como representante granadino el capitán Manolo Lucena. Único superviviente de mi Granada en tercera.

LA ÚLTIMA VEZ QUE JUGAMOS CONTRA EL BETIS, GANAMOS

    Que yo recuerde el Betis es un club que suele salir al paso de nuestras desgracias deportivas. Aporta su granito de arena cuando lo necesitamos. Cuando no es cediendo jugadores, lo hace denodadamente en forma de partido amistoso para atraer gente a la grada.

    Hace menos de siete años el Real Betis Balompié militando en primera división, visitó Los Cármenes para jugar un partido amistoso contra nosotros (temporada 2003-04). La última vez que el Betis estuvo en Granada, servidor de ustedes estaba al frente del banquillo granadino. Ganamos por dos goles a uno.  Los incrédulos pensaron que fue un amaño…je… Esa noche el equipo verdiblanco traía jugadores como Denilson, Benjamín, Tote, Ito, Asunsao o el granadino de adopción Ismael López. Pero el granada fue por un día “EL GRANADA” .Con mausyulas. No sólo porque esa noche como institución, se puso los galones que la historia le confiere, si no también, porque recuerdo que cuando a mi equipo le salía el “día tonto”, y se ponía a jugar fácil en dos toques, se olvidaba de que era un equipo de tercera y asumía el control del juego con una plasticidad estética pasmosa. 

   Recuerdo que en ese partido le di el brazalete de capitán a Cuevas. Era un talento en potencia, un prodigio de visión de juego, que se formó en la cantera bética al auspicio de esa moda que entró en España de sacar clones de Guardiola. Era una tendencia que en el peor de los casos, se limitaba  a retrasar al media  punta pasador a la posición de medio centro, sin más trabajo específico con el jugador.

    En la previa del partido, el entonces entrenador del Betis, el  Sr Víctor Fernández ,y yo, estuvimos departiendo largo rato entre otros temas, sobre la pertinencia o no de que el Granada desapareciera y se refundara con un nuevo número federativo, limpio ya de deuda. Recuerdo que nos llamó románticos a los que nos postulábamos en “pro de la no desaparición”. Y al final, el tiempo nos ha dado la razón.

     Fíjense si el tiempo nos ha dado la razón, que lo que hace siete años era un partido amistoso entre un  Betis de primera división y un Granada del grupo noveno de tercera. Hoy, será un partido oficial de liga de segunda división.

   Para terminar, me gustaría hacer un modesto reconocimiento público a un ex- jugador del Betis. El  internacional  Capi.  Porque nunca ,ni en tercera, renegó de su condición de granadinista. –“Nos consta que eres de  los nuestros”-.  

  El fútbol da muchas  vueltas .

FELICIDADES A LOS PROTAGONISTAS Y TAMBIEN A LOS 1000 QUE ESTUVISTEIS EN LA GRADA EL PRIMER PARTIDO OFICIAL DE TERCERA

-A LOS  MIL QUINIENTOS AFICIONADOS  DE LA GRADA QUE EN SU MOMENTO LE HICISTEIS EL BOCA BOCA AL GRANADA. ¡DISFRUTAD PORQUE VOSOTROS CREISTEIS!.

Felicidades por el ascenso al presidente, cuerpo técnicco y jugadores y afición actuales porque sois los verdaderos protagonistas. Pero especialmente felicidades a los mil que estuvisteis en la grada de tribuna, en el primer partido oficial del equipo en tercera. Porque fuisteis los que con vuestra ilusión, le practicasteis el boca a boca al Granada para que no sucumbiera. Lo rescatasteis del olvido. El club era un anciano, al que ayudasteis a levantarse del suelo, y nunca permitisteis su desaparición. GRACIAS.

Hago extensible mi gratitud a : Antonio Raya, Pepe Parejo, Roberto Hernández, Edu masajista, Luis Bueno, Rafa Lelo, Rafael Martinez, Javier Paiz, Manolo linares, al Doctor Zabala, a Aureli0 el conductor, A Salvador (administrativo del club), Julio Pedregosa fotografo (que en paz descanse) Pedro Lopez, Pedro Lara, Jose Antonio Grande, Paco Sanchez, Emilio Maldonado, Justo Ruiz, Sergio Yepes, Rafa Lamelas, Ignacio Ortega, a los presidentes Pedro Ruiz, Paco Sanz, Gori, Manuel Benito, A Enrique Oviedo, Jesus Hernadez, Antonio Zorrilla, Andres López, Don Miguel Prieto, A los Preparadores Físicos Fran Albert, Miguel Beas, Javier Nuñez, Javier Canovas,a Manolo Chicuami. Carloto, Jose Antonio Orantes, a Medina Jorges, Paco Oviedo, Miguel de la Plata, David Navarro, Javi de Monachil, kiki Barón, Gerardo Castillo, Gerardo Morales, Maquiles, Jose Victor,Vico, Tomé,Gerardo Cuerva padre e hijo, Gerardo Morales, Santiago Orea, Luis Suarez, Carlos Rivera, Felix Cobos, García Chinchilla, Raimundo Pérez, Nicolás Sánchez, Alvaro Zarza, Luis Fernández, Antonio Montesino, Miguel Agel Molina, ALvaro de Borís , Antonio Amigo, Toni (Restaurante pasaje), Martin Domingo, Alberto Físio, Alvaro Zarza, Manuel de la Higera, el abogado Fernando Gálvez, familia Gálvez-Jimena, Oscar cano, Jose  Alfonso Morcillo, Jorge de la Chica, Jesús utillero, Serru, Quique Pina, hermanos Cordero,Gino Pozzo, García Molína, operarios del Patronato, Torres Hurtado……..y un largo etc que no constan aquí, pero que ellos saben  cuan importantes fueron directa o indirectamente… entre los que incluyo a las mujeres de todos ellos y como no a Carmelo Cabezuelo Mena, Julia Ballesteros Magán  e Isidro Director profesores del instituto Cencibel de Villarrobledo….(por lo que ellos saben)….creo que vuestra labor son los ladrillos sobre los que se ha construido esta realidad que es hoy el Granada…

No quiero olvidarme en estos momentos, de todos aquellos clubes de la provincia a los que nos  enfrentamos en su momento. Con vuestro trato, demostrasteis el cariño y el respeto que os merece el equipo que os representa .A pesar de defender con fiereza legitimamente vuestra identidad y,  a vuestra entidad, mientras el balón rodaba.

Por último no me quiero olvidar de todos los jugadores en general, y los mios en particular. Ya veis que el Granada está vivo gracias a vosotros y lo grande que es…..aunque…. el león no despertará del todo hasta que no esté en primera.

Todos nosotros creímos…….por cierto, ¿ Donde estaban todos esos políticos que hoy felicitan,( incluido el presidente de la Junta) aquella noche que faltarón 30 millones de pesetas, para pagar la deuda con los jugadores y que el equipo no descendiera a tercera? Allí en el club, esa noche que se cumplía el plazo, sólo estabamos Antonio Raya, Parejo, Roberto Hernandez, y servidor dando la cara……..y entre todos, les hemos dado una lección de orgullo, porque el mensaje que transmitieron esa noche fué el de esconderse para dejarnos morir…

VIENTOS DE ASCENSO, FANTASMAS DEL PASADO, Y SANAS ENVIDIAS

 
 
    
 
 
     Vuelven a soplar  por primavera vientos de ascenso en Los Cármenes. No puedo evitar que aparezcan por mi memoria algunos fantasmas del pasado.  Me estaré haciendo mayor porque la experiencia me hace pensar en lo que viene con cautela. Veo las trampas del camino y a la vez que las posibilidades tan enormes que poseemos de dar el salto de categoría .
     
     Siento envidia. Pero sana  porque el objetivo para el que trabajé durante años en el club fué para poder conservar la esperanza de ver otra vez al Granada algún día como hoy se encuentra. Con el estadio lleno, y con un nuevo futuro por delante.     
       
       Es porque creo ,que es bueno reflexionar sobre la  historia para aprender de ella, por lo que voy a remontarme al pasado para comparar y así saborear ,el momento en el que se encuentra la entidad. Cotejando con ello, sí las posibilidades de ascenso descasan sobre una buena base.
 
      En el año 2004  hicimos un brillante campeonato regular. Pero al final nos tocó afrontar nuestra segunda fase de ascenso durmiendo en el estadio. Todavía hay  quien desconoce  muchos detalles de mi época y por ejemplo piensa que el celo de mis jugadores por permanecer encerrados era solamente por cobrar. Esas personas piensan que mi juventud contribuyó  a que se prolongara el encierro de la plantilla. Como si ,desgraciadamente, no hubiera habido más encieros en el Granada y con entrenadores mucho más experimentados que yo.Saltándome ese silencio autoimpuesto que guardo desde entonces,  a esas personas, les contesto desde aquì que me gustaría ver al valiente que hace a un equipo campeón, padeciendo las lacras de  la falta de instalaciones, y los jugadores sin cobrar, sabiendo que les iban a echar.   
       
        Volviendo al presente, todos sabemos que ha llegado la hora de la verdad. Es el momento en el que se decide la temporada.Hemos llegado con los deberes hechos en el sentido de que la primera plantilla no ha padecido las “enfermedades” que suelen acuciar a este club en estos momentos.
            
        Por poner mi experiencia de ejemplo para no meterme en jardines ajenos.En mi etapa, a esta altura de temporada ,ya había convivido con la desazón de ver a mis jugadores matarse cada día entrenando sin  haber cobrado durante meses. En cambio hoy están al día en los cobros. 
           
          También tuve que lidiar  con la falta de instalaciones porque entrenábamos en el barrizar del estadio de la juventud y compartíamos Los Cármenes con  el Granada 74. Actualmente ha desaparecido esa circunstancia con los nuevos campos de entrenamiento.
         
         Se encerraron mis jugadores  justo en esta época del año, en un principio, por lo que todo el mundo sabe. La demora en las nóminas. Pero lo que jamás se ha contado es el por qué continuaron el encierro a pesar de que se les ofreció cobrar. Y es que sabían que  encima de que no les pagaban, el director deportivo se disponía a darles la baja  encuanto consiguieran ascender (según les contaban sus propios representantes). Entonces se sintieron engañados y traicionados, por lo que resultó totalmente inviable esperar al final de temporada para reclamar. Se matuvieron en su empeño porque todavía tenían la posibilidad de ser escuchados ya que la liga aún no había terminado y su objetivo era descabezar al club (para no ser descabezados ellos) y con tiempo para que entrara otro presidente que hiciera frente a las deudas, el cual, evitaría un nuevo descenso de categoría de orden administrativo, similar al que nos llevo a tercera. En contraste con esto, en la actual plantilla, algunos jugadores ya saben que están renovados. Por lo que su interés en ascender está fuera de toda duda.
        
        En el 2004 hicimos verdaderas filigranas para motivar al grupo de jugadores apelando a lo  único que teníamos. “El amor y el respeto por la grandeza de nuestro escudo”.Para hacerme entender. ¿Se pondría usted en el pellejo de un jefe que tuviera por misión exigir el máximo cada día a un grupo de empleados que están un año entero sin percibir su salario?. ¿Y encima de todo sabiendo ellos que los iban a despedir?. Pues yo si me mantuve al frente de ese grupo de jugadores. Ellos no sólo aguantaron estoicamente  la mala economía del club,  si no que me hicieron ganar un título de liga con el Granada. Me siento orgulloso de ellos y a la vez lamento el poco apoyo que recibió el club, a través de lo poco que se ayudó a nuestro  presidente. Recuerden que ahora, el ayuntamiento ,si ayuda económicamente.
                
      Otra  circunstancia que ha  cambiado, es que ahora, al equipo campeón se le honra con  dos oportunidades de ascender. Mi  equipo se clasificó, como todo el mundo sabe, para dos fases de ascenso. La primera se nos escapó, en el último minuto del último partido, por un gol en propia puerta. A  la segunda liguilla  accedimos como campeones. Quedamos  eliminados en la primera ronda .No valió  para repescarnos el merito de haber quedado primeros, como actualmente si ocurre.
 
               Deseo que se aproveche la oportunidad que brinda la buena situación del club y el Granada ascienda. Y si no asciende que la gente valore el mérito que supone el  trabajo que se está haciendo ,para que a esta altura de año, el equipo salga a competir por el ascenso con los deberes hechos. Léase, cobros al día, instalaciones decentes, y jugadores renovados.
 
              Espero que pongan el alma en el campo, porque en el más mínimo descuido te quedas eliminado.Y se lo dice un servidor,  que todavía se queda con cara de bobo cuando recuerda el gol en propia meta  que nos privó del ascenso en los últimos minutos del partido contra el Quintanar del Rey.
         
         Que conste  (quién ha seguido mi trayectorìa puede constatarlo) que es la primera vez que me justifico  públicamente por las penurías que sufríamos. Nunca me quejé porque ante todo ,yo soy un entrenador de la casa y mi tendencia siempre fué  la de minimizar las miserias del club y agrandar sus virtudes. Y no sólo por eso. No denuncié en voz alta todas esas dificultades porque cuando entré ya conocía los inconvenientes.En el momento de firmar el contrato asumí la responsabilidad asumiendo todas las consecuencias, y me prometí que si me iba mal no utilizaría cobardemente todas esas cuestiones para justificarme. Como por otro lado otros si han hecho. Lo cúal no censuro dado que no son del Granada.
     
         Por lo demás me da igual el rival que nos toque porque como siempre les recordaba a mis jugadores……”EL GRANÁ, DE SEGUNDA DIVISIÓN PARA ABAJO, TIENE LA OBLIGACIÓN DE GANAR A CUALQUIERA Y SER EL PRIMERO”…..VAMOS GRANÁ.

LA CRÍTICA DE LOS “TÉCNICOS DE LUNES” ES VENTAJISTA

LA CRÍTICA DEL DENOMINADO TÉCNICO DE LUNES EN LA BARRA DE UN BAR O DESDE UNA COLUMNA DEL PERIODICO ES VENTAJISTA. ANTES DE HABLAR MAL INDISCRIMINADAMENTE,  HABRÍA  QUE REFLEXIONAR SI  SE ESTARÍA CAPACITADO PARA HACER LO QUE SE ESTÁ PROPONIENDO …. PARECE FACIL.

      Decía un Ex entrenador del Granada, José Luis Garre, que el fútbol es de los deportes más difíciles de entrenar. Una cosa es saber ver fútbol desde la grada, y otra cosa muy distinta  es saber proponer fútbol. No es fácil  trabajar con tus jugadores durante la semana para crear una propuesta de juego, que se exponga a la crítica del aficionado y al examen del resultado cada domingo. Todos saben de fútbol pero no tantos saben como se entrena. Qué  medios se deben emplear, según qué conceptos quieres trabajar, no está al alcance de todos. Tanto es así, que muchas veces los mismos entrenadores, proponemos cosas en la pizarra, que jamás llegamos a materializar en un ejercicio de entrenamiento. Dando por entendido que los jugadores saben ejecutar lo que les estás pidiendo, sin ni siquiera entrenarlo. Cuantas veces los lunes,  se analizan en grupo los fallos cometidos el domingo durante el partido, pero despues, durante el  entrenamiento, no se  provocan dichas situaciones ante las que suelen  fallar, para que aprendan a rectificar.  

       Me llama la atención como se realizan los juicios a posteriori de resultado. Cuando el equipo gana se sacan a relucir las virtudes, en pos de las cuales se ha ganado. Y al contrario también ocurre. Cuando se pierde se hace un análisis exhaustivo de las lagunas en el juego de un equipo. En definitiva, los lunes,   todo es blanco o todo negro y se argumenta distintos por qué en función del resultado.

   ¡Señores!, desde la barrera se ven muy bien los toros. Pero me gustaría ver a esos críticos expertos dilucidando esas mismas claves tácticas a pié de césped y en medio del fragor de la batalla. Con miles de almas a la espalda apretando desde la grada. Un humilde servidor se ha visto en esas.  Les aseguro que no es fácil darle la vuelta a una situación problemática de un partido  por mucho  que tengas claro,  como entrenador, el diagnóstico del problema al que te somete el adversario. Por eso desde aquí,  lanzo un llamamiento a la responsabilidad y sobre todo a la humildad a la hora de emitir críticas al  juego del equipo.De  esos “técnicos de lunes”, más que ataques personales encubiertos,se esperan  comentarios constructivos anunciando sus verdades de modo que arrojen luz y no porquería . De ellos se esperan verdades despojadas de toda envidia. Como si hacen los verdaderos profesionales de la crítica, que entienden el fútbol como una fiesta.  Como dice el profesor de fútbol del INEF, Antonio Raya:”los buenos entrenadores no esperan al lunes para caer en las claves del resultado de  los partidos porque saben leer el partido durante el juego cuando todo tiene remedio aún”.

   Un técnico de lunes es el que utiliza sus  comentarios para dañar la imagen de los demás cuando él nunca se ha visto en un banquillo o si lo ha estado no ha demostrado tener tanta lucidez como demuestra en sus críticas de los lunes .Los partidos se ganan siempre cuando teóricamente se  plantean en la  pizarra. Pero que no les quepa ninguna duda, de que donde hay que demostrar que se sabe ganar  es dirigiendo a los jugadores  en el campo durante el juego. Es durante el partido, donde hay que demostrar que tienes soluciones a lo que está ocurriendo. Y  les garantizo que muchos observadores  externos,  aunque tienen la teoría muy bien aprendida, luego en el campo, a pie de césped, no verían más que  monigotes corriendo y serían incapaces de descifrar nada. Cuando un entrenador está viendo un partido no les quepa la menor duda que para él, leer el partido, es tan fácil como sería para un músico leer una partitura. Pero hay algo que diferencia a los buenos. Y es que no solo  perciben las claves tácticas por las que transcurre el juego, sino que también, les surgen soluciones y saben  transmitírselas a sus jugadores, porque ya las tienen previstas y  trabajadas durante  los entrenamientos. Los mejores entrenadores dotan a sus equipos de ideas  para matizar el propio  modelo de juego de su equipo.  Adaptan y modifican la propuesta de su equipo, en función de las circunstancias del transcurso del juego. Para que los jugadores te entiendan y apliquen con éxito lo que les estas pidiendo, no basta con pedírselo, si no que hay que haber trabajado antes esa variante para que sean capaces de aplicarla inmediatamente (si el contrario se lo permite).

       Por eso entiendo que un equipo primero debe trabajar y entrenar su idea, su modelo. Enriqueciéndola cada vez  más. Esto es lo que más volumen de horas de trabajo debe de llevarle al equipo. Y  a partir de esa idea, adaptarse a cada adversario modificándola un poco. De  modo  grosero, podríamos decir que con el paso del tiempo, el equipo trabaja muchos conceptos y en cada partido aplica los necesarios. Por eso creo en el trabajo táctico a largo plazo. Porque una vez que has dado con la formula para que los jugadores se entiendan, a partir de ahí, hay que enriquecer, sumando soluciones y variantes. Pero siempre entorno a una misma idea principal.  Esto solo se  consigue cuando se le permite a un entrenador trabajar  dándole el  tiempo necesario . 

       Un ejemplo  para ilustrar todo esto sería una situación, en un centro lateral. No es lo mismo una llegada al área a finalizar de cinco o seis  jugadores cuando se va perdiendo, a entrenar  otra llegada de menos jugadores. Dos por ejemplo. Dejando el resto preparados cerca del área, con los espacios bien repartidos,  para una segunda jugada de finalización tras  la captura del balón  rechazado por la defensa.  Ambas opciones,  llegada de seis o llegada al área de dos, necesitan tiempo de trabajo para que cuando el entrenador decida pedirlo durante  un partido, el equipo esté preparado para entender lo que se les está pidiendo.

     Imagínense que un equipo busque con asiduidad la recuperación del balón en campo contrario .Ni se imaginan el tiempo que se necesita para entrenar este concepto. Para que los jugadores sepan reconocer cuando, como, porqué  y donde se debe realizar una presión colectiva. Dicha  secuencia de juego sería esta: “hacer un contragolpe en campo contrario,  justo cuando acabas de perder el balón y lo vuelves a recuperar fruto de una presión eficaz”. Esa secuencia de juego,  estadísticamente está dando un montón de goles en la actualidad. Entre otras cosas porque pillas al contrario descolocado. Desplegándose cuando se dispone a progresar en transición defensa- ataque. El equipo contrario cuando gana la posesión trata de abrirse y aparecen para tu equipo  líneas de pase abiertas. Es un momento en el que los jugadores adversarios son vulnerables por muchos aspectos. Pero  puede darse el caso que, resulte  muy difícil robarle el balón al adversario  en su propio campo porque  no te da tiempo a presionarles, dado que despejan el balón rápido cuando lo recuperan.  Entonces,  tienes que tener trabajadas soluciones alternativas, para ese caso, en el que la presión de tu equipo  en  campo contrario no sea  tan  eficaz. Tienes que trabajar, por ejemplo, el repliegue colectivo voluntario de tu equipo  a la frontal de tu área. De este modo, cuando un adversario te haga con éxito un contraataque de pase largo directo, tus jugadores, sabrán leer y resolver  la situación que se les plantea.

     Cuanto  más conocimiento del juego posean tus jugadores, menos tiempo necesitaras para trabajar todas esas soluciones. Dándose el caso de que haya tanta calidad en tu plantilla, que sin apenas entrenar  les salga la solución que tú pides. Pero antes de poder pedir nada hay que saber ver como entrenador el problema in situ. Durante el partido. Porque criticar a un equipo el lunes en un periódico no es fácil pero si ventajoso.

COMPROMISO Y LA BRAVURA DEL HIMNO

¡SEÑORES SALGAN AL CAMPO Y RESPONDAN AL PROSELITISMO DEL AFICIONADO COMO REZA EL HIMNO…CON BRAVURA!
Hay algo con lo que no se negocia y es la entrega del jugador en el campo, para responder como se merece a lo que he bautizado el proselitismo de la era Pina. Es decir, a la nueva ola de aficionados que vuelven a reconvertirse a la religión rojiblanca. He sido testigo de la deserción del aficionado en la grada con el descenso a tercera, y esta resurrección de la afición, es lo que más valoro…hay que cuidarla.
Lo que más llama la atención a un jugador que llega a Granada es que vuelve a sentirse futbolista, porque, un futbolista, en el fondo, es un exhibicionista de sus habilidades y en Los Cármenes hay muchas almas ante las que lucirse.
El equipo fuera de casa no da el mismo nivel que dentro. Dicen los números. No voy a ser yo el que caiga en el error de teorizar y hacer clases magistrales para dignificar mi condición de entrenador.
Precisamente mi condición de ex entrenador del Granada no me permite caer en los juicios externos que siempre son fáciles. No, mi visión de las cosas se ha vuelto discreta, cauta y respetuosa. No seré yo el que tire la primera piedra porque los toros se ven muy bien desde la barrera y habría que estar en la piel del entrenador y los jugadores para estar autorizado a abrir la boca.

 

Por eso, no puedo pretender dar la fórmula mágica para explicar porqué el equipo no se comporta igual jugando dentro que fuera de casa.

 

En lugar de hacer un análisis magistral voy a aprovechar esta circunstancia del equipo para hacer una reflexión compartida con ustedes a cerca de algo que me ha causado curiosidad, “el grado de compromiso de estos jugadores”. ¿Qué es eso del compromiso del jugador, que aparentemente le hace rendir más jugando en casa ante su público, que cuando lo hace de visitante?……ustedes seguro que tienen algo que decir sobre el asunto y les invito a que aprovechen este foro para opinar.

 

En mi caso les tengo que decir que habiendo visto jugar al Granada fuera y dentro de casa, me he deleitado con detalles que se me han quedado en la retina como muestra de la entrega del equipo.

 

He visto a Berrocal que, partiendo desde su posición de central, ha salido de la cueva hasta el círculo central y lanzándose desesperado, ha interceptado un balón que estaba destinado a un contrario supliendo con esfuerzo y concentración un fallo de colocación de un compañero.

He visto a Felipe jugándose el tobillo llegando a un balón dividido y tocarlo con la puntera para darle continuidad a un contraataque que ha puesto en pie a Los Cármenes, donde otro jugador acomodado se quedaría quieto escondido porque eran los minutos finales y el partido estaba ya encarrilado.

He visto a Ighalo enfadarse ostensiblemente y golpear el suelo con la mano por no meter un gol cantado y elaborado por el mismo.

He visto a la línea de delanteros correr hacia su propia portería en una transición ataque-defensa con entusiasmo. Esforzándose cuando ya nadie lo esperaba de ellos para no alargar la distancia entre las líneas.

 

He visto a Amaya impecable en la colocación. Tan atento y concentrado que jamás le ha vuelto a pasar lo de Jaén, cuando el delantero le sacó un maldito medio metro cogiéndole la espalda y marcando gol. Aunque en su favor tengo que decir que jamás bajó los brazos en aquella persecución a pesar de que sabía que jamás cogería al delantero. El error no nació en él, si no en otro sitio por falta de acoso de su compañero al pasador. Pero él trató de minimizar el error de su compañero con honradez y compromiso.

Vi en Jaén a Tariq perseguir a un contrario arrebatado. Llegando desde su posición lejana de delantero centro mucho antes que algún compañero que se inhibía voluntariamente de ese esfuerzo que le correspondía. Tariq hizo una falta que se cobró con amarilla, en un alarde de rabia para con sus compañeros.

 

Creo que ahí está la clave del compromiso. Hacer por el equipo lo que no se espera de ti ni por parte de tus compañeros, ni por parte del público asistente. Pero no todo es corazón. Basta con estar bien colocado para cortar una línea de pase por ejemplo. Esos esfuerzos deben ser inteligentes y cuanto mejor ocupe un equipo el campo durante mayor tiempo posible,menos habrá que tirar de la generosidad del jugador.

 

El compromiso es exigirte a ti mismo. Dar el máximo. Matarte en el campo. Tener actitud aunque te falte aptitud. Sudar luna camiseta que se han puesto en el pasado otros jugadores mucho mejor que tú. Terminar el partido con la conciencia tranquila. Honradez……

 

¿Qué puede hacer un entrenador cuando a un equipo le falta el compromiso? pues motivar, entrenar bien, concienciar, o que Dios le coja confesado……yo que sé. Pero lo que si tengo claro es que como no haya competencia dentro de la plantilla, apañado va el Mister. El que está en el campo debe saber que si no da todo lo que tiene, hay un compañero fuera del campo que es como mínimo tan bueno como él y si no espabila le va a quitar el puesto en el equipo titular. En el fútbol faltan jugadores maduros que se exijan a sí mismos el máximo y que no necesiten la amenaza de la suplencia para rendir. Y ante eso el mejor remedio es fichar para que haya competencia. Y pagarles puntualmente para que no tengan excusas para quejarse cuando se les saque del campo porque no lo están dando todo.

Ese grado de compromiso se tiene que ver ya tanto dentro como fuera de casa porque hay que quedar campeón. Hay que estar a la altura de ese proselitismo que se está dando con la asistencia masiva de aficionados y que amenaza con descorazonarse.

 

Estos jugadores, si están comprometidos desde la auto-exigencia, son verdaderamente capaces de conseguir honrar al aficionado y para ello no deben limitarse a hacer exclusivamente lo que el entrenador les ordena. Aunque no creo que haya un problema real de falta de compromiso si creo que siempre se puede dar más y el primer puesto exige eso.

 

Que la suma de buenas voluntades pongan este escudo donde se merece.En lo más alto, pero no de la tabla de clasificación al uso. Si no en lo más alto de la otra tabla de clasificación…La de entrega y honradez en el campo…Que los jugadores oigan el himno del granada que habla de eso..coraje valor y bravura.

 

 

 

 

 

ADIOS MISTER…NO LO LLORÉIS, IMITADLO

-“Adiós  Míster. No lo lloréis, imitadlo”-.

      -“Míster. Te has ido al cielo y a pesar de las mil oportunidades que he tenido de hablar contigo, nunca te he contado que fuiste un ejemplo que me inspiró a lo largo de mí vida. Tú estabas presente sin saberlo en muchísimas de mis decisiones”-.

       -“Cuando entrenas a un filial tienes a tu cargo a menudo a jugadores que tienen miedo a competir. Ese problema consiste, en que un jugador inexperto, no es capaz de rendir igual durante un partido oficial que en un entrenamiento.  Ese jugador no se atreve a rendir igual ante un adversario desconocido. Pues bien, Míster, ya no sabía qué hacer con mis jugadores del Granada B. Resulta que un domingo, llegó un rival repleto de amigos míos. Mis jugadores  no sabían de mi amistad en concreto con uno de ellos. Un excompañero de equipo, Manzano. No se me ocurrió otra cosa que vaciarle el bote del agua a mi amigo cuando pasó por mi lado, para la sorpresa de todos. Él se lo tomó como una broma porque lo fue, pero el mensaje paralelo que les transmití a mis jugadores fue que le perdieran un poco el respeto al rival y se atrevieran con ellos. ¿A que te suena esto Míster?.  Me pregunto de quién lo aprendí…”-  

 

     -“Hay muchos más momentos en mi vida, en los que tu ejemplo me ha acompañado. Nunca te he contado como en un partido de cadetes terminó jugando mi portero de delantero centro, porque íbamos perdiendo y tocaba colgar balones por alto. Los porteros tienen muy buena percepción de trayectorias por lo que suelen cabecear bien, además de ser corpulentos. Algo necesario para aguantar la embestida de un defensa central.  Pero, lo que de verdad me hizo atreverme a tomar esa extravagante decisión, fue saber que tú lo probaste una vez con éxito”-.

     -“Recuerdo llegar de niño a Los Cármenes. O en su caso, al estadio Franco Navarro cuando entrenabas al Almería. Me recibías con un abrazo y me dejabas presenciar  tu entrenamiento “a pié de césped”. Te escuchaba durante tu labor. Transmitías a tus jugadores conceptos de juego, que ya de mayor yo mismo apliqué. Según mi padre, los habías aprendido de los entrenadores más grandes. Porque tu tuviste la suerte de mamar del mismísimo Helenio Herrera. Y de esa experiencia concluí que por muy mal jugador que yo fuera, alargaría mi carrera como futbolista todo lo que pudiera para poder aprender de mis entrenadores. Los más modestos del mundo. Porque de todo el mundo se aprende Míster. Y el fútbol no entiende de categorías cuando el árbitro pita y el balón echa a rodar. Así jugué hasta los veintiocho”-.

 

     -“No he tenido la oportunidad de agradecerte aquella muestra de cariño que tuviste conmigo. Cuando me recibiste cargado de regalos en mi primera visita a la ciudad deportiva del Sevilla, con el cadete del Granada, me demostraste ese afecto y me hiciste sentir en casa”-.

     Se ha marchado de este mundo mi padrino. Manuel Ruiz Sosa. Jugador internacional que jugó y entrenó en el Granada club de fútbol . Su nombre está escrito con letras de oro en nuestra historia. Fue capaz de ascendernos a 2ªA en la temporada 82-83.

     Manolo ha sido una persona trascendental en mi vida ya que por él y por mi padre, surgió en mi la vocación por la profesión de entrenador.

    La marcha del Míster, como yo siempre le he llamado, me ha sorprendido y consternado porque él  ha sido un referente para mí. Era amigo de mi padre y me crié jugando con su hijo Alfredo. Pasé tanto tiempo correteando por los pasillos de su casa, que llegó a quererme como a un hijo. De ahí lo de padrino.

     Mi padre durante mi infancia me transmitió referentes. Hombres a los que admirar. Modelos a seguir para llevar un camino recto en la vida. Las horas que pasó mi padre hablándome del “Manolo entrenador”, despertó en mi el amor por esta profesión. Para mi sorpresa un día fui entrenador del Granada CF. Y sin duda, esa maravillosa experiencia, se gestó por la admiración que sentía por el Míster ya en mí infancia.

    Menudo carácter tenía. Antonio Raya mi profesor de fútbol, siempre decía: -“Los conocimientos se adquieren, pero el carácter no  se compra en un supermercado”-. Pues desde niño  a través de Manolo, estuve sobre aviso de eso que decía Raya. El carácter que un entrenador de fútbol  necesita para meterse en un vestuario con veinticinco hombres.     

    Yo era un niño de  apenas dieciséis años, cuando ya entrenaba a mi primer equipo. El CD Zaidín. Y con apenas 14 años, ya pensaba en clave de entrenador. Recuerdo cómo ya a esa edad,  le preguntaba a mi padre que cómo era posible que el Granada 87-88, hubiera empezado la liga de líder con Peiró, y al final, hubiera descendido con Manolo. La respuesta fue simple: -“puede que no sea un problema sólo de juego  sino que posiblemente se lleven entre ellos mal”-. Su respuesta me hizo despertar a la intrincada problemática de la convivencia de un grupo humano. Me enseñó que para que un equipo rinda, no sólo hay que enseñar a tus hombres a jugar, sino que por encima de todo, hay que hacerlos convivir.  

    Hay muchas clases de hombres de fútbol. Y el Míster era de los que siguen vinculados al club de sus amores por  los restos de su vida, arrimando el hombro en lo que hiciera falta. El Sevilla tuvo la suerte de tener a Manuel Ruiz Sosa en cuerpo y alma. 

    Después de leer todo esto, imagínense el honor que supuso para mí, suceder a ese hombre en el cargo años después. ¡Qué orgulloso me puse al recibir su felicitación!.   

    Ruego a Dios para que el Granada CF encuentre muchos Manolos Ruiz Sosa a lo largo  de su historia.

    Aquí va mi homenaje público a un entrenador, que demostró lo que hay que tener para conducir a un grupo de hombres a la victoria.

Que los Cármenes guarde un respetuoso silencio  pero…

 No lo lloréis…..imitadlo.

LEALTAD Y RESPETO A VUESTRO GRANADA

LEALTAD Y RESPETO A VUESTRO GRANADA….

 

Con un lealtad y respeto para vuestro Granada, el nuevo presidente, se presenta relevando a Cuerva. Con ello se  cumple el dicho de que las personas( las personas serias en el caso de Cuerva) pasan pero el club perdura.

Bien por Quique, porque quiere ser sincero entrando en el club sin aparentar en dos días ser más granadinista que el propio Manolo Linares. Ese “vuestro” ,dice de él  que es un hombre serio. Dice de él que no es un camaleón que se viste de los colores del club de turno para poder cazar. En definitiva, su subconsciente dice de él que es un hombre sensato que no vende humo.

 

Con esa frase Quique acaba de pedir permiso a la afición, con tanto respeto como el que se le pide al padre de la niña para salir con ella.

 

Que recuerde las palabras, “lealtad y respeto” cada día y lo demuestre cuando mas feroces sean las críticas. Que lo recuerde cuando note la falta de reconocimiento, de recursos, y sienta la soledad del cargo. Que recuerde  esa humildad cada vez que se dirija a al ultimo de los aficionados. También cuando le sea fácil no ser paciente con el primer jugador de cantera que suba al primer equipo. Que lo mantenga a pesar de falta de maduración futbolística. Que recuerde sus palabras cuando sepa que va a dejar el club y no muera matando. Que el día que salga se sienta  orgulloso porque su labor oscura haya superado a la públicamente reconocida. Que dicha labor oscura haya devuelto al Granada su patrimonio en forma de instalaciones, y jugadores de la casa en el primer equipo. Que su labor públicamente reconocida sea la de haber metido al Granada en el siglo XXI.

 

 

Espero que no pierda nunca la humildad con la que se ha presentado porque le va a ser necesaria para digerir que el Granada no es como un Villa Real en el  que la figura de su presidente y su gestión brilla por encima del escudo. El día que, si Dios quiere, ascienda a primera división, no se va a hablar tanto de la gestión de Quique como de la vuelta del histórico sin más. Ahí se va a dar cuenta de que el Granada es recibido con naturalidad porque la primera para este club es un deber y no un mérito. El Graná es tan grande que está por encima de cualquier persona.

 

Que esté preparado porque si Quique quiere al Graná con hechos y no palabras, el Graná va a querer a Quique. O a lo mejor no lo quiere. Porque los granadinos somos raros y nada dados a las grandes efusividades, tan propias de otras partes de la geografía  andaluza. Por eso se leal y respetuoso cuando menos lo merezcamos.

 

En definitiva que los objetivos a corto plazo no desplacen a su ideal de club a largo plazo y cuando se pierda en el camino, sepa volver porque sabe a donde va. Que sepa que vas más allá de un mero acenso.

 

Bien venido, no a nuestro Graná, si no a tu Granada. Porque aunque tu aún no lo sepas ya  formas parte de nuestra historia. Y lo que hagas aquí va a ser más trascendente para tu buen nombre, que cualquier logro que hayas conseguido en el pasado.

 

No caminaras sólo. Somos humildes pero muy orgullosos de lo nuestro y desde hoy tú eres algo nuestro.  

 

Un saludo de parte de Chema……